Contenido SEO: qué fue, cómo se hace y hacia dónde se dirige

Estamos acabando 2016 y es más que probable que domines el contenido SEO como nadie. Si es ese el caso, te invitamos a que te quedes y nos digas cómo mejorar este artículo en los comentarios. En cambio, si te estás embarcando en el mundillo del posicionamiento web −o te estás replanteando muy mucho si dejar de lado tu carrera y dedicarte a esto de forma profesional− y andas buscando qué directrices seguir o por dónde empezar, arrancamos y metemos primera.

¿De dónde sale el contenido SEO?

El contenido SEO es quel optimizado para que posicione o, al menos, hasta hace poco ésta era una de sus definiciones más básicas.

Cuando los profesionales de otros sectores −el que te escribe se incluye− decidimos mover ficha y reciclarnos en busca de un trabajo atractivo para nuestras expectativas e inquietudes, empezamos a invadir un ámbito profesional prácticamente despoblado, donde tan solo unos pocos tenían una voz o un dominio con autoridad real. Intrusismo laboral de toda la vida.

Lobo con piel de cordero

Entonces las redes sociales empezaron a llamar a la puerta y de repente nos plantamos en una era en la que todos teníamos ordenador y medios para difundir aquello que queríamos expresar. Trabajar en casa con los horarios que uno quiera sin necesidad de haber cursado un máster era una perita demasiado dulce. ¿Consecuencia? Los SEOs empezamos a salir de debajo de las piedras y a escribir sobre todo lo habido y por haber. Descubrimos el Planificador de Palabras Clave, SEMrush, MOZ, Sistrix y otros recursos y Google tuvo que ponerse las pilas (sofisticar su algoritmo) para evitar que los más espabilados le pasaran por encima.

¿Hacia dónde se dirige el contenido optimizado?

Cientos de actualizaciones del algoritmo después, lo que es evidente es que a Google siempre le ha gustado el contenido. Hasta hace poco solo tenía ojos para el escrito, pero ahora le está dando también relevancia al vídeo. Así pues, ¿hacia dónde va el contenido SEO?

Ya te adelantamos que pensamos que hacia ninguna parte; déjanos seguir para justificar esta afirmación.

Las búsquedas de hoy se hacen de forma distinta a las de ayer. Cada vez le hablamos más al móvil sin haber nadie más que Mr. iOs o Mrs. Android escuchando, y la tendencia parece que se acentúa sin descanso. Las consultas se van haciendo paulatinamente más largas y Google, en su incesante búsqueda por complacer al máximo a sus usuarios, ha empezado a ofrecer resultados personalizados a los mismos; es decir, están empezando a desaparecer los rankings como los conocíamos hasta el día de hoy.

búsquedas muy largas en google

Google ya no te garantiza que para una misma palabra clave estés el primero en dos consultas idénticas consecutivas: dependerá de factores como desde dónde se haga la búsqueda, cómo tienes configurado tu SEO local, por dónde ha navegado anteriormente el usuario, si la consulta es desde un PC o desde un Smartphone…

El contenido SEO antes era lo que más contaba, pero ahora se las ve con otros factores para determinar qué resultado será el primero en las SERPs (página de los resultados de búsqueda) para una búsqueda particular en un momento concreto. ¿Eso qué perspectiva le da para el futuro? Desde nuestro punto de vista, una no muy esperanzadora.

Y ahora sí que sí, por fin, podemos empezar con la parte más práctica del artículo.

¿Qué es/era el contenido SEO?

Muchos SEOs se llevarán las manos a la cabeza cuando nos vean blasfemar sobre los pilares más tradicionales del posicionamiento web. ¿Cómo que era? Lo que queremos decir es que el nivel de optimización de un texto ya no juega un papel tan importante en el posicionamiento de la página que lo contiene.

Sigue siendo importante, evidentemente; Google todavía no nos entiende cuando escribimos, pero le estamos enseñando a pasos agigantados con las consultas tan específicas que hacemos y con nuestro comportamiento al navegar. Poco a poco la optimización SEO de un texto irá pesando menos…

Pero hasta que desaparezca del todo −échale unos añitos− y mientras no se demuestre lo contrario, un contenido SEO que se precie no puede carecer de las siguientes cosas:

  • Una URL optimizada

Si vas a escribir un artículo sobre «cómo hacer SEO» y tu keyword a posicionar es “como hacer seo”, lo idóneo es que la URI sea /como-hacer-seo/. Sencilla, directa y con la keyword literal. En la medida de lo posible tendrán que ser URLs dirigidas a los usuarios y si contienen la palabra clave o alguna variación de esta, mejor que mejor. No hagas uso de barras bajas, eñes, tildes o espacios; a Google no le gustan y dificultará la indexación de la página.

Se ha escrito mucho sobre la importancia de las URLs en el posicionamiento, pero por experiencia propia os decimos que es un factor muy tenido en cuenta. Hemos visto páginas raquíticas de contenido −con SEO o sin optimizar− y con una URL sin errores y un poco de tiempo a sus espaldas estaban donde a más de uno le hubiera gustado.

  • Un title y una meta description sugerentes y optimizados

El title es el elemento estrella del CTR y la meta description su acompañante. El CTR es el Click Through Rate e indica cuántas de cada 100 veces que una página sale en la SERPs es seleccionada por el usuario. Si tu página ha salido como resultado por pantalla en 50 ocasiones y la han elegido dos veces antes que a las demás, entonces tendrá un CTR del 4%.

Title y meta description

Evidentemente, para que elijan tu página tendrás que ofrecerle algo bueno al usuario y con bueno nos referimos a “algo afín a lo que esté buscando”. Si sabes que te están encontrando con la búsqueda “como hacer seo”, lo ideal sería que tu title fuera algo así como “Aprende a hacer SEO en tu web – Mi web es la caña”: usas hacer SEO, un call to action como “aprende” que incite al lector a elegirte y le das un motivo irrechazable como “mi web es la caña”. ¿Quién podría resistirse?

Como ves, ese title sería visto con buenos ojos tanto por el lector como por la araña de Google, que no entenderá eso de “la caña” pero sí lo de “hacer SEO”, dándole relevancia a tu artículo para esa palabra clave.

La meta description es menos relevante para Google, pero es el espacio donde más podrás extenderte para convencer al usuario de que te elija a ti antes que a otro. Google dice que el title no debería ser más largo de 65 o 70 caracteres, mientras que para la meta description te ofrece 156. ¡Aprovéchalos!

Usa otro call to action, amplía la información sobre lo que contiene tu contenido… Véndele la moto al usuario y aprovecha de paso para encajar tus palabras clave o variaciones de las mismas. Al title de “Aprende a hacer SEO en tu web – Mi web es la caña” le podría pegar una meta description tipo así: “¿Cómo hacer SEO? Entra en mi web, que es la repanocha, y apréndelo todo sobre las técnicas de optimización para buscadores”.

Estamos de broma, evidentemente, pero en cuanto a convencer al lector y agradar al robot de Google no es una mala idea, salvando el coloquialismo.

Ahora es cuando viene la mala noticia: has conseguido dar con la combinación perfecta de title y meta description, que sabes que nadie va a poder rechazar; haces una búsqueda de tu propio artículo para probar y… ¡PAM! Google muestra por pantalla el title y la meta description que le da la real gana, distintos a tu creación estrella.

El buscador hace esto porque cree que lo que está mostrando es más acorde a la consulta que lo que has elegido tú como title y como meta description; cogerá siempre fragmentos reales de tu contenido y no te quedará más que aguantarte y rezar para que esto te beneficie.

  • Encabezados

El title es el título de la página, que no es lo mismo que el título del contenido que ésta muestra. El título del mismo es lo que se conoce como H1, el primer elemento de un grupo de etiquetas HTML que jerarquiza los contenidos que muestra la página.

Solo puede haber un H1 y desde ahí, en orden de importancia, puedes ir incluyendo H2, H3… Nuestra agencia de contenidos, para que te hagas una idea, no suele utilizar más allá de los H3 en los textos que hacemos para nuestros clientes o para nuestro propio blog. Los footers ya son otra historia.

Ojito con tener dos H1 en una misma página. Para el único que tienes que poner lo ideal es que le metas palabras clave. Es otro escalón que tu visitante va a tener que superar para no abandonar y generar rebote. Usa un encabezado coherente con el title y luego quédate bien a gusto con el resto del contenido, como estamos haciendo nosotros con este artículo.

Consejo: mete algún enlace interno en un H2 y verás qué fuerza 😉

Formato del texto

Con él ponderamos todos los componentes de nuestro artículo. Si ponemos alguna expresión en negrita, Google pensará que tiene más importancia que el resto y lo mismo para las cursivas y subrayadas. Antes los formatos solo se aplicaban sobre las palabras clave, pero resulta que desde hace un año y pico la experiencia de usuario se ha vuelto más importante que nunca. Lo que ahora se hace es formatear el texto para que el usuario pueda leerlo mejor.

¿Podría un visitante entender tu artículo leyendo solamente las negritas?

  • Contenido audiovisual

Por mucho que apreciemos la buena lectura, a todos nos simplifica un poco la tarea el encontrarnos con imágenes, gifs, vídeos o elementos diferentes a párrafos sin más. Con el contenido audiovisual convenientemente distribuido amenizamos la lectura del hipertexto y ésta se hace más llevadera.

Y esas no son todas las ventajas; cuando pones una imagen, si consigues que ésta tenga algo que ver con la palabra clave que estás tratando de optimizar, podrás rellenarle el atributo alt haciendo uso de esta keyword. Piensa en el alt como el fragmento de texto que le serviría a una persona ciega si la escuchara para entender tu imagen. No es conveniente hacer trampas, pero aquí todavía existe algo de manga ancha para “no ser totalmente fieles a la realidad”.

Antes de subir las imágenes a tu servidor te recomendamos que reescribas su nombre de archivo. Google llega a leerlos y no es lo mismo que vea DCIM54002.jpg que hacer-seo-en-tu-web.jpg. Ya sabes por dónde van los tiros, ¿no?

Y para terminar con las imágenes y esta vez obviando al buscador, volvemos a apuntar algo destinado al usuario. El atributo title es aquel que se muestra cuando pasas el ratón por encima de una imagen. Es útil para decirle al usuario lo que quieras que sepa sobre ella: la fuente, algún comentario, su título, referencias… La gente suele caer en el error de hacerlo exactamente igual que el alt, pero como Google no lo tiene mucho en cuenta parece como que da igual. Si cuando optimices tu contenido quieres hacerlo también para el usuario, no dudes en hacer uso de este marginado atributo.

  • Keywords

Parece obvio, pero añadimos este párrafo para hablarte de cómo nos gusta trabajar a nosotros su distribución. Google le da especial relevancia a las primeras líneas que lee, por lo que es más que recomendable que incluyas tus keywords al principio; cuanto más, mejor.

También pensamos que es importante que la keyword aparezca como mínimo una vez de forma exacta. Google todavía no nos entiende y si le ayudamos diciéndole exactamente lo que estamos buscando, antes nos ayudará a conseguirlo. Esto hace poco era tal cual así, pero ahora hay que preguntarse también: lo que estamos buscando (optimizando), ¿es lo que querrá encontrar el usuario cuando entre en mi web? Si la respuesta es que sí, no dudes de que la ayuda de Google llegará.

En tal caso, olvídate de densidades del 2 o 3% y suéltate en el campo de la naturalidad. Escribe tus keywords como mejor le vengan al texto: enteras, fragmentadas, con sinónimos o tirando de su familia semántica (¿conoces las LSI? En este artículo de Chuiso está muy bien explicado). Sofistícate a la vez que te haces natural y tu texto tendrá más papeletas para venirse arriba.

Como redactores de contenido necesitamos ofrecer a nuestros clientes artículos que les gusten y que a su vez funcionen con Google; por ello, este punto de las keywords es el que más necesitamos cuidar. Esperamos que con el tiempo la cosa se suavice y que los contenidos sean valorados por cómo están escritos y no por cómo están optimizados. Ahora, como te hemos explicado, estamos en el término medio:

  • Bien escrito pero mal optimizado: Google no te muestra, por lo que nunca apareces.
  • Mal escrito pero bien optimizado: Google te muestra pero el usuario huye, por lo que generas rebote y dejas de aparecer.[/minus_list]
  • Bien escrito y bien optimizado: Google te muestra y el usuario se queda leyéndote, por lo que Google te da más visibilidad.
  • Los enlaces internos y externos

En el contenido SEO, los internos se usan para jerarquizar la web. Cuanto más enlazas a una URL, más importancia le estás dando a ojos de Google. Para el usuario no es imprescindible que los uses, pero el robot de los buscadores te lo agradecerá para moverse más fácilmente por tus dependencias. Usa, ya de paso, las keywords que quieras optimizar en las landings como anchor texts y aprovecha que eres tú quien los elige; cuando llegues a las estrategias de linkbuilding ya verás las decisiones que vas a tener que tomar (afectarán a tu cartera, o a la cartera de tus clientes) para conseguir exactamente los textos ancla que tú quieras.

Links internos y externos en el contenido SEO

Recordando el consejo que te hemos dado antes, los enlaces dentro de un contenido están bien, pero donde más éxito tienen es cuando los metes en un encabezado H2 y, en menor medida, en los H3. En el H1 ni lo intentes: escapa a toda lógica o razón y probablemente el artículo sufra para mentenerse indexado.

Los enlaces externos, esos grandes olvidados. Cuando los aplicas estás otorgando algo de autoridad a quien enlazas −si lo haces con el atributo do follow− y ayudas a Google a entender de qué va tu artículo. Por ejemplo, si aquí estamos hablando de contenido SEO lo normal es que enlacemos con sitios webs que hablen de algo similar.

Solo hemos incluido dos; uno el que ya has visto, referido a un conocido SEO que sufrió (no sabemos en qué medida) los efectos ya comentados del intrusismo laboral. El otro es hacia la Consola de Google, sustituto del antiguo Webmaster Tools.

A darle a la tecla a la espera de nuevas actualizaciones

Después de leer esto esperamos que te haya quedado claro que el escribir solo para los robots ya no sirve, pero que si no los tienes en cuenta no vas a existir jamás para Google, a no ser que tengas dos millones de seguidores en Facebook que abran tus publicaciones.

Busca esa línea que trate de atrapar al usuario en tu artículo y que a su vez lleve a Google a indexarte rapidito (ahora desde la Search Console ya se lo puedes hasta pedir) y a ofrecerte como resultado para el máximo de búsquedas que den de sí las keywords.

Te deseamos toda la suerte del mundo. Si lo necesitas, pídenos ayuda para ponerle un poco de maquillaje a tus textos, transformándolos así en un imán de arañas, además de uno para lectores de carne y hueso.

¡Hasta la próxima!

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