10 hacks de periodista para redactar mucho, rápido y mejor

Seguro que tienes algún hobby o tema del que sabes un montón y crees que te podrías ganar bien la vida redactando sobre ello. Por nuestra parte, no tenemos la menor duda.

Pero a la hora de ponerte frente al folio en blanco, ¿sabes qué escribir? ¿Te preguntas cómo plasmarlo de manera atractiva y qué forma darle para lograr que resulte llamativo para el lector cuanto revolotea por tu mente?

No te preocupes, todos tenemos malos días en que la inspiración no llega; por eso están las técnicas y los trucos periodísticos para escribir rápido y bien. ¿O crees que aquí somos unas máquinas bendecidas por las musas las 24 horas del día?

Lo cierto es que el español es un idioma muy rico, algo que podemos aprovechar en toda su extensión para que expresar cuanto deseemos. Sin embargo, y para quedar bien siempre, hemos de usar el lenguaje con corrección.

Por otro lado, no podemos –ni deberíamos– dedicar a cada artículo un día entero. Por ello, hay que encontrar el equilibrio perfecto entre velocidad y calidad.

Por suerte, hoy en día tenemos muchos trucos y herramientas para redactar bien. Incluso el Instituto Cervantes ha publicado manuales para usar el idioma español de forma correcta, aunque esto es algo que se podría aplicar a cualquier lengua, ya que todos los seres humanos solemos cometer errores muy parecidos al usar el lenguaje escrito, aunque parezca extraño.

Eso sí, hay que tener cuidado ya que, al igual que la propia tecnología, el lenguaje evoluciona hoy más rápido que nunca. O eso dicen desde el propio Instituto Cervantes. Esto no es algo negativo, sino más bien enriquecedor si se usa sabiamente. Eso sí, nos obliga a estar constantemente actualizados sobre normas, convenciones y novedades. Tómate este como el primer truco. Y ahora, vamos a por más.

#1 Una cosa es hablar y otra, escribir

Por más que queramos buscar un estilo escrito natural, incluso coloquial, podríamos decir, una cosa es escribir, y otra muy diferente es hablar. Así que, cuando te viene una idea a la mente, piénsala bien, repásala, analízala e imagina cómo quedará más comprensible para el lector.

estás escribiendo, no hablando

¿Crees que es mucho trabajo adaptar ideas a un folio en blanco? En realidad no es así. De hecho, es cuestión de técnica. Usa de forma habitual frases cortas, siguiendo una construcción sensata de sujeto, verbo y predicado. Así, según vayas ganando experiencia verás que, con el tiempo, las ideas se transforman solas y tus dedos irán tomando vida propia.

#2 ¡Ojo con la puntuación!

La puntuación es otro aspecto clave para redactar correctamente y de forma rápida. Para ello, nada como conocer bien las reglas y tener claro qué quieres decir. Por ejemplo, hoy en día Google –y diría que cualquier lector sensato– valora que cada párrafo esté dedicado a una idea concreta a trabajar. Una vez desarrollada esta, se añade un punto y aparte y se comienza un nuevo párrafo.

¿Parece sencillo? Pues ponlo en práctica, que no todo el mundo lo hace.

#3 Lee literatura

Observar es una clave básica para aprender. De hecho, tal vez sea la más importante. Hoy en día, cualquier periodista o ser humano que se gane la vida escribiendo, ya sea una estrella de la literatura o aficionados a las letras como nosotros, leemos a todas horas no solo textos online, sino también libros de papel de distinto género.

Si aprendemos de los referentes, cada día seremos mejores redactores. Por eso es importante leer literatura universal, contemporánea, etc. Mira cómo lo hacen ellos, y adapta lo que aprendas a tus textos.

Nunca es tarde para empezar en caso de no tener ya el hábito 😉

#4 Revisa todo lo que escribes

En una primera redacción solemos escribir cuanto nos viene a la mente tal cual, en bruto. A veces nos sale genial y nos colgamos una medalla. Pero rara vez te puedes dar el golpecito en el pecho por lo bien que lo has hecho.

Lo normal será que tengas que revisar, releer, rehacer, volver a releer y asegurarte de que has escrito lo que realmente querías decir. De otra forma, el lector es muy probable que no comprenda qué le quieres decir. Pero, claro, cómo te va a entender si no te entiendes ni tú.

#5 Lee en voz alta

Descuida, todos nos hemos sentido ridículos leyendo en voz alta las primeras veces. Si, para colmo, vas para nota, y lo haces frente a un espejo, no tengas la más mínima duda de que en los primeros compases te vas a odiar a ti mismo.

Pero créenos cuando te decimos que es una estrategia estupenda para ganar en calidad general. ¿Por qué? Porque tú mismo escucharás tu redacción, y sabrás distinguir los errores, los sinsentidos y los fallos en el tempo. Hecho esto solo tienes que corregir y rehacer hasta que quede perfecto, y anotar cuanto sueles hacer mal de forma habitual para evitarlo en siguientes redacciones.

#6 Explícamelo como si fuera un niño de 6 años

En la famosa película “Philadelphia”, protagonizada por Tom Hanks y Antonio Banderas, había un papel primordial que cayó en la piel de Denzel Washington. Este fue un abogado que tenía una frase parecida a la de este título. Cuando no entendía algo, pedía que se lo explicasen como si fuese un niño pequeño.

niños leyendo

Cuando escribes ¿crees que tu redacción la podría entender un niño pequeño, de unos 6 u 8 años? y ¿por qué es importante esto? no es que te vayas a dedicar a escribir cuentos para chavales. Es que el lector quiere un texto ameno, entendible desde la primera a la última letra, pulcramente redactado, donde cada concepto esté claro y diáfano.

Es decir, es importante escribir de forma sencilla, explicando los detalles, sin dejar demasiados conceptos a la interpretación del lector, a no ser que esa sea la intención del texto. Por ello, ve de lo más importante y esencial a lo menos, con la información bien estructurada, sin dejar cabos sueltos y ofreciendo siempre información directa, veraz y concisa.

#7 Aprende a cuidar cada detalle

Es importante que los textos que redactemos estén muy cuidados. Si te quieres ganar unos euros con este trabajo, como dijimos hace un rato, asegúrate de que no escribes como hablas. Así lograrás eliminar las muletillas. De lo contrario, imagina que todas tus frases o explicaciones acaban con “¿me entiendes?”, por ejemplo. Es muy común en la jerga habitual, cuando hablamos con amigos, incluso con clientes o desconocidos, pero queda horrible en un texto escrito.

#8 Consigue un buen diccionario de sinónimos

Este, más que un truco, es un consejo. No queda nada bien en un texto escrito la redacción a base de redundancias y reiteraciones. Así que olvídate de repetir constantemente una palabra.

Por ejemplo, si redactas un artículo sobre perros, usa sinónimos como can, canino, peludo, perruno, cánido, etc., siempre dependiendo del tono de la redacción. De lo contrario, imagina el horror: un perro que no socializa bien con otros perros es un perro con problemas de conducta. Desastroso, ¿verdad? Pues tus lectores pensarán igual. Y del SEO ya ni hablamos; ¿conoces las LSI?

#9 En la redacción no se deben aceptar los sobreentendidos

Decía Bastenier en su simpática teoría del marciano que los redactores y escritores debemos elaborar textos que un extraterrestre recién aterrizado en nuestro planeta sabiendo a la perfección nuestro idioma pueda entender sin problema.

Miguel Ángel Bastenier fue un célebre periodista y columnista hispano colombiano. Si hay algún marciano que hable perfectamente el español debería entender perfectamente este texto, incluido quién es Bastenier.

#10 Evita las ambigüedades y confusiones

¿No te ha sucedido nunca hablando con otra gente en apps como WhatsApp que alguien o tú mismo no entendáis bien el tono con que se desean transmitir ciertas ideas? En realidad, es algo lógico y natural, ya que no estáis observando los gestos y reacciones del interlocutor.

Si te quieres ganar la vida escribiendo, evita las ambigüedades y preocúpate de que todo cuanto escribes esté perfectamente resuelto. Recuerda que durante una conversación cara a cara puedes corregir sobre la marcha, pero cuanto redactas los errores, entuertos y sinsentidos se quedan ahí.

Además, es importante saber que un simple signo de puntuación puede cambiar totalmente el sentido de una frase, por lo que hay que estar muy atentos. Ya lo dejó bien claro Camilo José Cela en su anécdota cuando le llamaron la atención por dormir en el Senado:

Antonio Fontán: Señor Cela, está usted dormido.

Cela: No, estoy durmiendo, no dormido.

Fontán: ¿Y no es lo mismo?

Cela: Pues, no. Como no es igual estar jodido que estar jodiendo.

Quizás este sea un caso de humor y simpático, pero ilustra la ambigüedad por el uso de un tiempo verbal de una u otra forma. Igual sucede con las comas, puntos, adjetivos, etc.

¿Quieres ser un gran redactor? ¿Aspiras a ganar €uros redactando contenido atractivo? Sea cual fuere tu intención, toma buena nota, porque todos estos consejos los usan incluso los periodistas más experimentados para redactar sus noticias. ¡Bienvenido a la comunidad!

Y tú, ¿tienes tus propios trucos?

Seguro que si ya llevas un tiempo en esto tienes tus cosas, manías, métodos y procesos para mejorar tus textos. Aunque no los enseñen en las escuelas de periodismo, ¿cuáles son? ¿Te han salvado alguna vez? ¡Te leemos en los comentarios!

2 Respuestas

  1. Me gusta mucho la #6, lo de "explícamelo como si fuera un niño". Y ahí añado "explícalo con ejemplos al nivel de comprensión de quien te escucha o te lee". Me explico: allá por otra vida cuando estudiaba marketing en la era pre-whatsapp, en la asignatura de Investigación de Mercados, teníamos que hacer una encuesta para validar una idea de negocio: tiendas de libros en el metro de Madrid. Cuando redactábamos la cuestión del tamaño de las tiendas, nos dimos cuenta de que la gente no iba a saber identificar si el tamaño más adecuado para una tienda sería 4m² o 40, o 400m²... La solución fue dar como opciones de respuesta: del mismo tamaño que un vagón de metro, la mitad de un vagón de metro o el doble de un vagón de metro. Era un ejemplo cercano y comprensible, al nivel de nuestros encuestados. Y sí, sé que hoy en día hay tiendas de libros en el metro de Madrid, pero de esta investigación hace unos 15 añitos... Si es que soy una visionaria ;)
  2. Copy a tinta
    ¡Hola Patricia! Sí, en mi parada de metro de Barcelona también hay tienda, y es de grande como aproximadamente medio vagón, jajaja. ¡Visionaria! Lo de explicarlo como si lo hiciéramos a un niño es imprescindible pero se nos va la pinza muchas veces. Es sencillo pasarse. y como cada día hay más "palabros" -sé que te encantan-, pues mira. Sea como sea, hay que intentar hacer lo máximo para ayudar al lector, que mucho ayudar a Google pero al que lee con ojos nada de nada. ¡Gracias por comentar! Un saludete.

Agregar comentario

*