El curioso mundo de las firmas de email

Imagina que acabas de terminar una intensísima rutina de ejercicios para lucir palmito en verano. Llegas a casa reventado y encuentras ante ti un cuenco de almendras tostadas, brillantes y saladas...

Tienes un hambre de escándalo y por si fuera poco, tienen una pinta espectacular. Así que coges un puñado y empiezas a comer.

Y te pasa una de estas tres cosas:

#1 ¡AAAAAAH! ¡Una amarga! ¡Una servilleta, por favor!

REACCIÓN: Servilleta y a la ducha. Quién me manda comer con tanta ansia...

#2 Salen blandurrias.

REACCIÓN: Decepción máxima. Como estén todas igual…

#3 ¡QUÉ DELICIA!

REACCIÓN: ¡Qué ricas, quiero más! Y vas directo al cuenco a coger otro puñado.

Comienzo almendras

El aspecto era inmejorable en los tres casos.

Sin embargo, solo en el c) dijiste: QUIERO MÁS y fuiste al cuenco, derechito y sin pérdida.

Porque te dejó un estupendo sabor de boca.

Y te dejó con ganas de más.

Pues lo mismo pasa con una firma de email.

¿Con qué sabor de boca quieres dejar al receptor de tu email tras haberlo leído?

Si quieres evitar el bochorno del amargor y la indiferencia ante una almendra blandurria, tendrás que aprovechar muy bien las posibilidades de la inexplorada –y potente– firma de email.

Te explicamos por qué y cómo en un pis pas.

¿Qué son las firmas de email?

La firma de email es cómo te despides de quien acaba de leer tu email. Así de sencillo.

A grosso modo, incluye:

  1. Una despedida breve.
  2. Datos específicos de ti.

Podría ser:

“Hasta luego, Mari Carmen”

Fdo. Juan Boca Chancla

Y todos tan contentos. Dos amigos que se conocen y se ven con relativa frecuencia están en todo su derecho de escribirse así.

El problema viene cuando le escribes alguien que no es amigo tuyo, que no te conoce, o peor: que es o puede ser tu cliente.

Si fallas en el tono y encima no dejas clarísimo quién eres… La has liao, pollito.

Game over

¿Por qué es importante la firma de email?

La firma es esencial por razones obvias y no tan obvias.

Vayamos al lío:

#1 Es lo último que tu receptor lee

Nuestro cerebro retiene mejor lo último que recibe.

Pasa cuando te lees un libro emocionado y, tras el final, te decepciona. O te deja a medias, que ni chicha ni limoná. O cuando el final es espectacular, y te gusta más todavía.

Pues bien.

Pasa también en tu firma de email. En lo último que tu lector-cliente-potencial sabe de ti.

¿No te parece suficiente motivo para cuidarla y convertirla en algo que deje una magnífica impresión? ¿Algo que merezca la pena leer? ¿Algo que aporte utilidad y quede en su registro mental?

Lo es, lo es.

Es ese algo tras lo que el lector dice: “Perfecto, clarísimo, me parece muy bien”.

Junto a la labor del resto del email, consigue un sitio en su memoria.

Es ese truco final que lo deja marcado.

Y vamos al siguiente punto.

#2 Hace posible el contacto

A ver si te suena la siguiente situación.

Tú, pensando para ti:

  • Tengo que escribirle a Fulanito de Copas, que quiero preguntarle unas cosas.

Y, en tu bandeja de entrada, una de dos:

  1. No encuentras su dirección porque no la guardaste.
  2. Buscas su último correo para ver qué opciones tienes.

Y ahí está la bendita firma de email, dispuesta a sacarte del apuro.

Firma de email con datos de contacto

La firma de email es como una tarjeta de visita. Quien la tenga sabrá dónde encontrarte.

Aparte de incluir tu web, pónselo a huevo también con las redes sociales.

Ejemplo:

Firma de email con redes sociales

Un clic, y en contacto.

Aunque tu casa real es la web, las redes sociales facilitan llegar a ella desde las propias casas del público.

La firma de email es perfecta para indicarles el camino. No tengas miedo y abre la puerta de tu casa.

¿Siguiente súper poder de la firma de email?

#3 Llama a la acción

¡Ajá! ¡Aquí estaba, guardada bajo la manga!

¿Cuál es la sorpresa?

Que también puedes meterle un poquito de caña y conseguir otros objetivos.

¿Cómo?

Al loro:

Firma de mail con CTA

Lourdes aprovecha para que su comunidad crezca, en cada correo que envía a quien todavía no está dentro.

Una llamada a la acción en toda regla. Directa, visible y precisa.

Es otra buena forma de sacarle ventaja a una firma de email, ¿no te parece?

#4 Te representa

La última razón es la más importante: dice quién eres.

Si el correo está impregnado de tu voz y tu propuesta vestida con tu propio estilo, la firma es como tu DNI. Le da la validez a todo lo que dices, porque responde a la pregunta estrella:

¿Quién está detrás de este correo?

.

Es confianza. Es dar la cara. Es decir: “Este soy yo, aquí me tienes y puedes saber más de mí”.

A ver qué te parece esta firma, utilizada en un email a puerta fría:

Firmas de email sin sustancia

Lo que podría haber pensado el receptor:

“¿De qué me sirve que el tal Raymond señale en amarillo lo que puede enviarme, si no tengo ni repajolera idea de quién es el tipo y carezco de medios para averiguarlo?”

Podría hasta pensar que es un fraude.

¿Moraleja? Tómate la firma en serio, que hablar de ti lo es.

Lo que debes incluir

La firma habla de ti. Y tú le estás hablando a alguien.

Piensa en la marca que te gustaría dejarle. Para ello, considera:

#1 Una despedida decente

Las abuelas lo decían: es de buena educación saludar y despedirse.

Pues aquí, lo mismo.

Despídete según el tono del correo:

FORMALSEMI FORMALCASUAL
AtentamenteHasta la próximaNos vemos
Un saludoHasta prontoCiao
SaludosUn abrazoHasta luego

A menor confianza, menos casual. El semi formal suele funcionar muy bien para la mayoría de situaciones.

#2 Un cuerpo de datos en condiciones

En tu lista de suscriptores saben quién eres de sobra. Una despedida sencilla está bien.

El grueso del asunto viene cuando trasteas por buzones que no te conocen.

En esos casos, lo suyo es que incluyas:

#1 Los básicos

  • Nombre y apellido(s). Da poder para dirigirse a ti.
  • Profesión. Presenta cómo aportas valor.
  • Correo electrónico. Enlaza cómo llegar a ti.
  • Logo y web. Invita a la casa de tu marca.
  • Aviso de protección de datos. (Remitido al RGPD a partir del 25 de mayo de 2018).

#2 Los adicionales

  • Teléfono. Depende de si quieres que te llamen o solo que te escriban.
  • Fotografía profesional. Da un extra de credibilidad.
  • Redes sociales. Interesantes si publicas contenido relevante.
  • Llamadas a la acción. Ayudan a conseguir otros objetivos.

Firma de email con muchos detalles

Lo que NO debes incluir

Todo lo que no sea referente a tu marca. ¿Para qué lo necesita tu firma?

Si tu fotografía no es de calidad, mejor no la uses, porque provocará el efecto contrario al deseado. En ese caso, mejor deja solo el logo.

Hay quien incluye una cita célebre. Nosotros pensamos que no es lo idóneo, teniendo opciones más útiles que incluir. Una firma muy cargada puede saturar.

¿Cuál es el problema de las firmas?

La desconfiguración de la imagen:

Error en carga de imagen

Para evitarte este drama, te dejamos HubSpot y WiseStamp.

No tienes excusa.

Prepara tu buen cuenco de almendras sabrosas, crujientes y apetecibles y despídete con tu firma por la puerta grande.

Bienvenido

¿Aprovechas tu firma para algo más?

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